sábado, 22 de octubre de 2016

VERDE DE ENVIDIA

   Hay una cosa que me divierte muchísimo cuando la leo y es la extendida  costumbre de "defenderse" de supuestas agresiones con el burdo e infantil ataque de "lo que pasa es que me tienen envidia". Reconozco que cada vez que lo leo una sonrisa asoma a mis labios y me pregunto, "¿cómo habrán llegado a tan profundo análisis psicológico de la situación?". Da igual el tema que se esté tratando, si no se está de acuerdo, si se lleva la contraria, si se discute (recomiendo revisar la definición, no es pelear ;) )... no es porque se tenga un criterio propio ¡ni mucho menos!, es porque se envidia al interlocutor, así de simple.

  Me pregunto si las personas que enarbolan la bandera de la envidia como único argumento ante la falta de los mismos se lo creerán realmente. ¿Es su último recurso desesperado, el único modo para intentar quedar por encima (en una falsa apariencia) o se sienten de verdad envidiados? ¿De verdad piensan que todo el resto de la humanidad languidece en sus casas, llorando por los rincones deseando ser como ellos? Tampoco soy una ingenua, se que en el BDSM las rencillas y envidias están a la orden del día pero, ¿tanto como para que sea achacable a todo?

  Vayamos a la fuente; ¿que es la envidia? Dice la RAE que es la "tristeza o pesar del bien ajeno" o  "emulación, deseo de algo que no se posee". Por tanto para envidiar el otro debe tener algo que queramos y que no esté a nuestro alcance.  Cuando leo a alguien quejarse de que las críticas que recibe se basan en la envidia siempre analizo: ¿Qué tiene el supuesto envidiado que no tiene el supuesto envidioso? Y lo cierto es que muchas veces no encuentro nada digno de anhelar. Otras incluso son desconocidos... ¡ya me diréis que se puede desear de un desconocido! Total que me quedo igual, ni idea de que es lo que hay que envidiar. Si hablamos de BDSM de pago supongo que entre los que cobran pueden envidiarse el número de clientes ya que les reportan un beneficio económico. Pero en el BDSM del "día a día" ¿qué vas a envidiar a quien vive su sentimiento igual que tu?

  Podríamos hablar de "envidia sana" (si es que eso existe) al ver los juguetes y medios de otro o la consolidación de su relación; pero yo en este caso preferiría hablar de admiración por un trabajo bien realizado. Aunque pueda parecer un eufemismo para hablar de la envidia no lo es y las connotaciones son bien distintas. Envidiar implica querer exactamente lo que tiene la otra persona y, a ser posible, que ella lo pierda para ocupar su lugar. Admirar implica tener a la otra persona de modelo, creándote a ti mismo con ella como referencia sin desearle ningún mal. Envidiar en el BDSM es querer lo que otro tiene y querer eliminarle de la escena. Acabar con la "competencia". Por eso no en entiendo que se use el argumento de la envidia en las discusiones. Tú, que vives tu relación en tu casa, con tu pareja, con tus normas, ni eres competencia ni puedes tener nada que el que vive a su modo en la otra punta pueda querer. La mayor parte de las veces lo que se muestra es justo lo contrario, el supuesto envidiado parece ocultar con esos pseudoataques/defensas problemas de autoestima. Como si necesitaran darse valor al inventarse envidias ajenas.

   El BDSM es también un camino de búsqueda y aceptación personal. Aceptarnos a nosotros mismos nos ayudará a ser felices, imitar a otros nos resultará frustrante pero envidiar a otros es un pasaporte a la infelicidad. Alguna vez también mis comentarios han sido achacados a la envidia. Y me he quedado pensando... Tengo familia, un trabajo acorde con mi carrera, amigos, pareja Ds, ningún problema grave de salud... pues qué quieren que les diga...¡el verde de la envidia me sienta genial!

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